La narracioĢn senĢala que CristoĢbal Melo envioĢ a sus hijos en busca de un aĢrbol para hacer una canoa o dornajo para las mieles de su trapiche. Los muchachos hallaron uno que les llamoĢ la atencioĢn y decidieron cortarlo.
Atendiendo el pedido de su progenitor, los joĢvenes echaron por tierra un aĢrbol que les parecioĢ adecuado, maravillaĢndose de encontrarlo florecido pese a no ser eĢpoca para ello.